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Os doy la bienvenida a mi blog, realmente no se lo q saldra de el, pero espero que os guste y que poco a poco vallamos entre tod@s ampliandolo un poquito. Espero que si quereis me hagais sugerencias, e incluso si quereis publicar algo solo teneis que pedirmelo, que yo con gusto lo haré. Ante todo quiero darle las gracias Citlally, de Deja Vu Inmortal, que me ha animado a crear este blog y espero no decepcionarla. Tambien mencionar a V@!eRiE que a pesar de su corta edad tiene un gran corazón y me ha inspirado en hacer este blog. Un beso a vosotras y a todas las creadoras de estos blogs que tanto me alegran el alma. GRACIAS

jueves, 6 de mayo de 2010

APORTACIONES: By Karen




Bueno se que hace mucho que no publico, pero es que mi mente anda algo bloqueada. Para que os vayais entreteniendo mientras se desbloquea, aqui os dejo la aportación de Karen. Aunque ella a veces piense cosas raras, ella ya entiende porque lo digo, nosotras la queremos muchísimo y le deseamos todo lo mejor. Ademas es una magnifica escritora, aunque ella lo quiera negar. Espero que os guste por lo menos tanto como a mi. UN BESAZOOO

Veía fijamente los libros que yacían en el suelo, como esperando que se levantaran por arte de magia, pero supongo que así tenia que terminar mi día, simplemente el broche de oro para un día horroroso, desde la ducha fría en la mañana porque se había ido la luz, hasta el examen sorpresa que me hicieron en la facultad. Joder!!! Todo estaba resultando tan mal. Con un suspiro me agache para recoger los benditos libros, unas manos acompañaron a las mías, perfecto un metiche, lo que me faltaba, pensé.


-Gracias, no hacia falta que me ayudaras, pero gracias.-murmure.


-No lo hice porque creyera que necesitabas mi ayuda, lo hice porque nunca en mi vida vi a alguien con un aspecto tan terrible, y también tuve compasión por los libros, parecía que de un momento a otro los dejarías aquí tirados.


Ok, quien se creía este imbécil para decirme que tengo un aspecto que da asco, y luego, que le importa a el lo que haga con mis libros. No cabía duda de que todo iba de picada, levante mi rostro para decirle sus cuatro verdades, que se fuera a la mismísima mierda, pero toda mi rabia se quedo atorada en mi garganta. Estaba hipnotizada, sus ojos negros eran tan únicos, y parecía que tenían un hechizo sobre mí, seguramente me veía absurda contemplando sus ojos, pero es que joder!!! Jamás había visto unos así, tan profundos, tan transparentes y tan tranquilizadores, realmente estaba llegando a envidiar a este tipo, portador de una dentadura perfecta, sus dientes eran blancos, justo como los anuncios de cremas dentales, y tenía hoyuelos en sus mejillas!!! Seguramente estoy soñando, si eso debe de ser, digo no es normal que en un día fatídico llegue un tipo y te ilumine como si fuera el sol y que además parecía no tener defectos, o por lo menos físicos, porque hasta su cuerpo estaba comestible, hay dos opciones o estoy soñando o este chico es modelo.

-Luego de cinco minutos, cobro porque me vean- me dijo sonriendo.


-Oh!-exclamé, estoy segura de que las tonalidades de mi rostro se basaban todas en la línea de los rojos- Discúlpame, no quise ser grosera-baje mi mirada y continúe recogiendo mis libros.


-No fuiste grosera, simplemente no pudiste contra mis encantos, jajajajaja; es broma, aunque talvez sea que tenga sucia la nariz o algo así, la tengo?


-N…no-tartamudee.


A este chico le deberían prohibir sonreír, y además ser simpático, demasiado bueno para ser real, demasiado lindo para existir, o por lo menos que existiera en mi vida aunque fuera fugazmente. Suspire, mientras lentamente mis pies volvían a caer en la realidad, una ráfaga de viento hizo que mi adorado cabello saliera por donde le daba la gana, las manos del chico hoyuelos perfectos, lo recogieron y lo puso detrás de mis orejas, dulcemente. Jesús cualquiera caería de rodillas con esa mirada.


-Gracias.- le dije cuando me di cuenta de que mi voz había decidido volver.


Me levante, para quedar frente a frente, ante un sueño hecho realidad, mi pulso decidió en ese instante salir disparado a quien sabe que lugar, era mucho mas alto que yo, con contextura normal, digo su cuerpo era atlético pero no demasiado musculoso, y yo apenas le llegaba a la mitad de su pecho, ok me sentí algo insignificante a su lado, por no decir que demasiado; mis ganas de llorar por todo lo que había pasado en el día se acrecentaron hasta que el nudo se estaba haciendo imposible de tragar.


-Oye, oye estas bien?-me preguntó, mientras su mano derecha levantaba mi rostro desde el mentón-¿Quieres tomar un café conmigo señorita?


-Supongo que tomar un café con un desconocido no será tan malo, o depende…


-De que depende?


-De que planees matarme o algo por el estilo…-respondí con una sonrisa en mi rostro, en realidad la primera del día…


-Bueno, desconocida de hermosos ojos, si estuviera planeando matarte, no te hubiera ayudado a recoger los libros… Justo te hubiera noqueado cuando te agachaste-respondió seriamente.


-Ok me estas dando miedo…


-Jajajajaja, bueno que dices, vamos por el café?

-Vamos….


Nos encaminamos a la cafetería que había al frente de la facultad, una vez allí, cada uno pidió un café.


-Ahora si, cuéntame, ¿porque pensabas abandonar tan vilmente a tus pobres libros?- me pregunto con una media sonrisa.


-Un muy mal día, es el culpable


-Mmmm...¿Supongo que no quieres hablar de ello?


-Supones muy bien, - dije con un suspiro - lo único que quiero es tener una especie de laguna mental que me haga olvidar el día de hoy, o por lo menos parte de el.-continúe diciendo mientras miraba sus ojos.


¿De donde mierda había salido eso? En otras palabras le dije que lo único salvable de este día era haberme topado con él. Bueno tal vez estoy exagerando un tanto, pero hoy todo es como una hipérbole constante. El maldito nudo apareció nuevamente y no pude evitar que mis ojos se llenaran de lagrimas, y que en mi nariz todo se volviera aguado, tenía muchísimas ganas de romper en llanto. Rápidamente las lágrimas que estaba tratando inútilmente de contener, corrieron libremente por mis mejillas, pequeños sollozos salían de mi pecho, solo quería sumergirme en mi desgracia. Con mucha delicadeza sus manos me atrajeron hacia su pecho, y Dios!!! Como necesitaba eso, trazaba un camino consolador en mi espalda con sus manos, solamente me dejaba llorar, no decía nada, simplemente estaba brindándome su hombro para desahogarme y de paso estropearle su camisa. Poco a poco los sollozos fueron disminuyendo haciéndome consciente de que estaba en brazos de un desconocido, que indiscutiblemente olía muy bien. Su aroma era una mezcla de lluvia con un toque de canela, él olía a hogar, pero igual no sabia ni su nombre. A duras penas logre salir del refugio que me proporcionaron sus brazos, levante mi mirada y mi corazón se detuvo, sus ojos mostraban una ternura increíble, y además me sonreían.


-Gracias-le dije con la voz ronca, mientras sorbía mi nariz, me tendió un pañuelo inmaculadamente blanco; estoy segura de que mis ojos casi estaban por salirse de sus orbitas, lo digo porque en que mundo normal un hombre de hoy en día cargaba con un pañuelo y además te lo ofrecía habiendo servilletas al alcance.


-No hay de que.-respondió mostrando sus hoyuelos, a esta altura estaba segura de que esos malditos hoyuelos serían mi perdición-De todas formas ya quería botar esta camisa.-continuo diciendo mientras me regalaba un guiño.


No pude evitar sonreír, limpie los restos de llanto que tenía en mi rostro.


-Así esta mejor, unos ojos tan hermosos no deben de esta anegados en lágrimas.


-Que adulador.-replique


-No, adulador no, simplemente sincero-respondió mientras tomaba un sorbo de su café.


-Me acabo de dar cuenta de que ni si quiera se como te llamas.- me regalo una hermosa sonrisa y lentamente se inclino hacia mí, mi boca de pronto estaba seca, y la saliva huía cada instante más mientras su rostro se acercaba al mío, mi corazón se encontraba en una maratón olímpica, bombeaba sangre a un ritmo frenético, ¿y si me besaba?, ¿que iba a hacer si me besaba? No es que no lo estuviera deseando, porque sinceramente, quería comprobar por mi misma si sus labios eran tan suaves como se veían, relamí mis labios, justo cuando creía que iba a saborear aquella boca, esta se dirigió hacia mi oído.


-Hola, ojos hermosos, yo soy Christopher, y es un placer conocerte.- tomo mi mano entre las suyas, un estremecimiento me recorrió de pies a cabeza, mordí mi labio, para tratar de controlar las sensaciones y emociones que atravesaban mi cuerpo.


-Hola Chris, yo soy Fabiana.-dije apenas audiblemente.


-Un hermoso nombre para una hermosa chica.


-¿Debo darte las gracias? ¿O debo suponer que esas palabras se las dices a todas las chicas que se cruzan en tu camino?


-Creo que un poco de ambas.-replico riendo entre dientes.


-Gracias por el café, Christopher, pero ya tengo que irme.-dije mientras me levantaba de mi asiento.


-Te acompaño, y no acepto un no por respuesta.


-No pensaba negarme a que me acompañaras.-le respondí con una autentica sonrisa en mis labios


Caminamos lentamente en un silencio amistoso hacia mi apartamento, que no se encontraba muy lejos, estaba como a dos cuadras de la facultad, por eso lo amaba tanto. Me consideraba una chica con suerte, soy de las personas que piensan que cada quien se forja su propio destino, y puedo decir con todo orgullo que el mío lo he forjado a pulso, la vida no es fácil, pero nadie aseguro que lo seria. Estaba cursando ya el ultimo semestre para sacar la maestría en relaciones publicas internacionales, mi trabajo de medio tiempo era como un regalo del cielo. Mientras recorríamos el camino, una brisa helada golpeaba nuestros rostros, para mi, resultaba refrescante, adoraba cuando el clima era así.


Una vez que llegamos a mi apartamento, mi mente y mi corazón cruzaban un debate campal. Mi lado racional gritaba porque me metiera, cerrara la puerta y decirle adiós al magnifico prototipo que estaba junto a mi, y mi corazón me rogaba que lo invitara a pasar. Mi corazón llevaba la delantera, despues de todo el me había brindado su hombro y yo estropee su camisa, aparte de que me sentía pequeña y segura junto a su lado, pero al final él tomo la iniciativa, acerco su rostro al mío y me regalo el mas dulce de los besos…


Un escalofrío recorrió mi cuerpo haciéndome consciente del lugar en el que me encontraba, el viento frío que azotaba mi cuerpo, era nada en comparado al que llenaba mi alma, los recuerdos me atormentaban nuevamente, pero venían a mi a todas horas, mi corazón sangraba cada vez que su sonrisa llenaba mi cabeza… ¿Como podría ahora vivir sin él? Sin mi luz, sin mi chico de los hoyuelos… lágrimas bañaban mis días, todo a mi alrededor era oscuro y vacío, aun estando frente a su tumba, esperando encontrarlo…


-Christopher simplemente no puedo vivir sin ti, es demasiado doloroso amor, eres mi vida, si tu no estas a mi lado nada de lo que me rodea tiene importancia.-mi voz salía acompañada de sollozos que venían de mi alma desgarrada…, abrazaba mi cuerpo tratando de controlar los temblores que me embargaban, pero era imposible, lo único que quería era llegar a donde sea que el estuviese, fundirme nuevamente en su cuerpo, disfrutar de sus caricias, de sus besos…


Flash Back


Hoy era un día especial Chris y yo cumplíamos dos años de estar juntos, estaba dispuesta a tirar la casa por la ventana, aun no creía posible su suerte, de haber encontrado a su príncipe de hoyuelos encantadores en las mejillas, definitivamente no podría pedirle más a la vida. El sonido de mi celular me saco de mis ensoñaciones.


-Sal a la calle ojos hermosos, tengo algo para ti.-dijo Chris.


Era increíble que aun después del tiempo, su voz hacia que mi corazón se embarcara en una carrera de vida o muerte. Me encamine hacia la puerta con una enorme sonrisa pintada en mis labios, Chris estaba ahí, en medio de la calle arrodillado, con una cajita negra de terciopelo en sus manos; un ruido extraño vino del otro lado de calle donde un carro venía a toda velocidad directo hacía mi príncipe…


Final Flash Back


Un grito desgarrador lleno el silencio del cementerio, el anillo que ahora se encontraba en mi dedo, me pesaba en el corazón.


-¿Porque me dejaste Chris?¿Porque no luchaste por nosotros? Tenemos que estar juntos Chris…No quiero vivir si no es contigo.- le grite al viento, le grite a la soledad, controlando un poco mi cuerpo, saque de mi bolso el arma que había comprado el día anterior, la coloque justo donde se encuentra mi corazón y sin dudar dispare…



domingo, 21 de marzo de 2010

32.- Noticias



Jessica POV



-¿Si dígame?-contesté nerviosa al teléfono.

-Hola buenas tardes, queríamos hablar con la Srta. Jessica Stanley.-respondió una voz de hombre suave y dulce.

-Si, soy yo.

-Le llamo de la organización del concurso “Conoce a Crepúsculo”. Le llamamos para darle una buena noticia.

Si eran ellos, mis nervios afloraban por cada poro de mi piel, la cara de Mandy denotaba el mismo nerviosismo que el mio. Aquel hombre había dicho que llamaba para dar una buena noticia, teníamos que haber ganado, entonces pensé en sacar mis dotes de actriz y gastarle una pequeña broma a mi amiga.

-Ajam.-respondía a cada pregunta o cosa que me decían sin el mas mínimo atisbo de emoción.

-Usted y su compañera de concurso Amanda Lewis, han sido las ganadoras de nuestro concurso.

-Si.-volví a responder intentando no emocionarme, aunque por dentro estaba deseando dar saltos de alegría.

-El premio será dos pases VIP para estar con los actores de la película Crepúsculo en el pase especial que se emitirá este sábado en el Columbia City Cinema. ¿Confirmamos su asistencia?

-Si, claro.-¿como no íbamos a confirmarla después de todo lo que habíamos hecho para conseguirlo?

-El pase será a las 16:30, aunque antes se celebrará una rueda de prensa que empezará una hora antes, por lo que las ganadoras del concurso deberéis estar en el Columbia City Cinema a las 15:00 para hacer las presentaciones de los actores y una sesión fotográfica. La dirección del cine es: 4816 Rainier Ave. S.

-Ajam.-no tenía palabras para responder a todo lo que estaba escuchando.

-Pues allí las esperamos. Enhorabuena a las dos.

-Bueno, pues muchas gracias por todo.-dije esto y colgué el teléfono.

Me giré y bajé la mirada para evitar delatarme en mi pequeña broma, notaba los sollozos de mi amiga. Me acerqué a ella lentamente, como quien va a dar una mala noticia.

-Lo siento mucho amiga.-dije sin mirarle a los ojos.

-No pasa nada Jess, otra vez será.-dijo resignándose a la perdida del concurso. Seguro que ya había pensado en otra forma de conocerlos, no se daba por vencida.

-No me entiendes Mandy, quise decir que lo sentía mucho porque este sábado no vas a poder ver a tu novio, PORQUE NOS VAMOS A SEATTLE A VER Y A CONOCER A LOS ACTORES DE CREPUSCULO!!!-dije gritando y dando saltos de la alegría.

Estuvimos un rato así, saltando y dando gritos de alegría, nuestro esfuerzo había merecido la pena, en menos de tres día por fin conoceríamos a nuestros ídolos. Mandy dio la buena noticia a sus amigas del blog y decidimos llamar a Mike y a Taylor para ir a celebrarlo.

Cuando llegamos a la heladería, que es donde habíamos decidido celebrarlo, allí estaban nuestros novios, esperándonos con los brazos abiertos. Mike me abrazó con fuerza y me besaba con muchas ganas.

-Enhorabuena Jess, al final lo habéis conseguido.-me dijo mientras me daba vueltas.

-Gracias Mike, estoy super emocionadisima. Nuestro sueño hecho realidad. Son todos tan guapos y tan buenos. No se si seré capaz de estar delante de ellos y no desmayarme. Es increíble, ¿verdad Mandy?

-Claro que si Jess, pero sabes que Taylor no supera a ninguno.-dijo esto guiñándome un ojo y yo capté el doble sentido de su respuesta. Su novio pensaba que se refería a el pero realmente se refería al actor que encarnaba a Lex.

-De eso no cabe duda.-le seguí la corriente.

-A ver si al final me voy a tener que poner celoso de alguno de esos actores de pacotilla.-dijo Mike un tanto molesto.

-Sabes que ninguno se podrá poner por encima de ti Mike Newton, sabes que te adoro y que nada ni nadie se podrá interponer entre nosotros.-lo besé y abracé.

Paseamos mientras nos comíamos nuestros helados, Mandy y yo no parábamos de hacer planes de lo que nos íbamos a poner el sábado para el gran acontecimiento, debíamos buscar un super modelo para dejar boquiabiertos a todos los asistentes al evento. Íbamos a estar al lado de chicas guapísimas como Nikki Reed, Kristen Stewart, Michelle Greene y Anna Kendrick, así que debíamos estar a la altura.

Después del paseo de parejas, Mandy y Taylor se fueron a casa, pero Mike y yo nos quedamos en nuestro parque un rato mas. Observamos el atardecer abrazados, sentados en nuestro banco y mirándonos a los ojos sin pronunciar palabra. Cuando empezó a anochecer llevé a Mike a su casa por que el había ido en el coche de Taylor.

Cuando llegamos a su casa, comenzó nuestra despedida, y como siempre nos despedíamos con muy pocas ganas, nuestros besos de despedida se hacían cada vez mas largos y mas intensos.

-Debes irte ya.-me dijo al oído.

-Lo se, pero a veces desearía no tener que separarme nunca de ti.-le contesté.

-A mi me pasa lo mismo. Pero piensa que llegará el día en que no tengamos que separarnos nunca mas.-dijo esto mientras salía del coche.

-Hasta mañana cariño.-le dije.

-Hasta mañana mi amor.-me contestó.

Lo vi de entrar en su casa y conduje hasta la mía. Cuando llegué mi madre estaba en la cocina preparando la cena como hacía habitualmente.

-Jess, ha llamado el jefe Swan. Me dijo que tenía que decirte algo, que lo llamaras en cuanto llegaras.

-¿Te dijo que es lo que quería decirme?

-No, solo que lo llamaras, aunque se le notaba un tanto serio. ¿No te habrás metido en ningún problema verdad?

-No mamá, es solo que me dijo que en cuanto tuviera noticias de como estaba Bella me llamaría. Voy a llamarlo a ver que me dice.

Cogí el teléfono y marqué rápidamente el número de casa de los Swan.

-Residencia de los Swan, dígame.-contestó el Sr. Swan.

-Sr. Swan, soy Jessica Stanley, me dijo mi madre que había llamado. ¿Que deseaba?

-Hola Jessica, verás es que quería decirte que Bella ha sufrido un pequeño percance.

-Oh dios, ¿qué le ha ocurrido?-pregunté asustada.

-Resulta que Edward y el Dr. Cullen fueron a Phoenix a intentar convencerla de que volviera a Forks, y cuando llegaba al hotel donde habían quedado, ella cayó por las escaleras y atravesó un cristal.

-Pero...¿esta bien?¿Le ha pasado algo grave?

-No tranquila, ella está bien, dentro de lo que cabe. Se ha roto una pierna, y tiene varias magulladuras, pero esta bien, gracias a dios, aunque se quedará ingresada en el Arizona State Hospital unos días para estar bajo supervisión medica. Me has pillado que iba a salir camino del aeropuerto.

-Bueno Sr. Swan, gracias por informarme, mañana la llamaré en cuanto salga de clase, porque ahora es un poco tarde. Pero aun así dele recuerdos de mi parte, y que le deseo que se mejore cuanto antes, y que vuelva pronto.

-Muchas gracias Jessica, yo le daré los saludos y buenos deseos de tu parte. Hasta pronto.

-Hasta pronto, Sr. Swan.

Me quedé un poco aturdida después de la noticia. Se lo conté a mi madre y subí corriendo a mi habitación para llamar a Angela para contárselo. Ella se preocupó bastante y dijo que la llamaría en ese momento, aunque la convencí de que era tarde y que debíamos esperar al día siguiente, porque Bella necesitaría descansar, quedamos en llamarla en la hora del almuerzo.

Le dije a mi madre que no me apetecía cenar, entre el helado y la mala noticia que me acababan de dar se me había cerrado el estómago. Me puse con el ordenador y estuve un rato hablando con mis amigas y recordé la buena noticia que nos habían dado por la tarde, entonces eso me animó bastante aunque seguía preocupada por Bella.

Me duché, me puse el pijama y me fui pronto para cama, tantas emociones me habían agotado en exceso, así que morfeo me llamó pronto a sus brazos, y dormí placidamente.



jueves, 18 de marzo de 2010

31.- El Veredicto




Mandy POV



El miércoles me desperté mas temprano de lo habitual, realmente creo que no había dormido apenas. Me había pasado la noche entera pensando en la decisión que se tomaría esa misma tarde, era el día en el que terminaba el concurso que terminaría de cambiar mi vida por completo. El concurso que cumpliría mis sueños, conocer a las personas que encarnaban aquellos personajes que habían hecho que mi vida tomara un nuevo rumbo, gracias a esos personajes, y a su creadora Stephenie Meyer, había conocido un nuevo mundo. Habían hecho que volviera mi pasión por la lectura, y también por la escritura. Gracias a ellos había hecho amigas, las cuales a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia, era como si las tuviera a mi lado día a día.

Lo primero que hice al despertarme fue mirar el ordenador a ver que tal iban las votaciones. Cuando terminó de cargarse aquella pagina una lagrima salio de mis ojos, íbamos cinco votos abajo en el ranking, no me lo podía creer, tanto tiempo esperando aquel día y todo se había fastidiado. Pero si algo me caracterizaba era el optimismo y la perseverancia. Vi como se conectaba Jessica, supuse que estaría mirando la página del concurso y que se habría sentido igual de apesadumbrada que yo, así que abrí una conversación para darle ánimos.

Ella era mas pesimista que yo sobre el resultado del concurso, pero yo algo tenía claro y era que aun quedaban diez horas para que aquel concurso, y teníamos que luchar hasta el final. Me despedí pronto de ella porque si no se me haría tarde como siempre, le dije que ya hablaríamos en clase de trigonometría. Me metí en la ducha cavilando sobre como tendría que hacer para conseguir ganar el concurso. Salí del baño y hablé con mi hermana pequeña Iria para recordarle que le tenía que decir a todos y cada uno de sus amigos que me tenían que votar.

-Si hermana.-me decía en tono desesperado-Ya se lo dije a todos.

-Pues tu se lo vuelves a recordar hoy en clase, que cuando lleguen a casa que tienen tiempo para votar. ¿Lo harás?

-Siii hermanaaaa.-contestó.

Sabía que aunque contestara en ese tono, ella estaba muy emocionada con el concurso, me apoyaba siempre en todo lo que supusiera hacerme feliz, y por supuesto yo siempre haría lo mismo por ella. Como aquella vez que estuvimos desde las ocho de la mañana haciendo cola para ir al concierto de Estopa, su grupo favorito, para que ella pudiera verlo desde la primera fila, o como cuando tuve que convencer a mi jefe de que me dejara salir un rato antes del trabajo para poder ir a ver con ella el estreno de High School Musical 3, una de sus películas favoritas. En fin, Iria era mi hermana favorita.

Desayunamos y nos fuimos al instituto, por el camino íbamos cantando en alto como siempre, a las dos nos encantaba hacer el payaso cuando íbamos en el coche, y en ocasiones la gente nos miraba raro, pero eramos felices siendo así. Recogimos a las Claudias y a Inma, las mejores amigas de mi hermana, yo era la taxista de las niñas, y aproveché para recordarles lo que debían hacer, decirle a todos sus compañeros que me votaran. Al igual que mi hermana ellas asintieron con todo cansado, pero sabía que lo harían, eran mis niñas.

La mañana fue demasiado larga para mi, las horas se me hacían eternas pensando en la decisión que se tomaría a las cinco en punto de la tarde.

En clase de trigonometría, como habíamos quedado, me encontré con Jess, y quedamos en que después de clases iríamos a mi casa para esperar juntas el veredicto. Parecíamos dos niñas pequeñas esperando el día de reyes, y es que para ambas sería el mejor regalo que nos podrían hacer si conseguíamos ganar aquel concurso.

En la hora del almuerzo llamé a Taylor, mi novio, no el actor por el que babeaba cada día, y le dije que no podríamos quedar esa tarde porque Jessica vendría a casa para lo del concurso, el me dio ánimos y me dijo que no me preocupara, que ya nos veríamos al día siguiente, él siempre me apoyaba en todo lo que me proponía, había tenido suerte al encontrarlo.

Cuando salimos de clase, me encontré con Jessica y con las niñas en los aparcamientos, cogimos nuestros coches y nos fuimos todas para mi casa, mi madre ya estaba acostumbrada a que se formaran esas reuniones inesperadas en mi casa, sobre todo porque las amigas de mi hermana eran prácticamente como si fueran hijas suyas también, a la mayoría literalmente las había visto de nacer, dado que ella era matrona y conocía a sus madres de toda la vida.

Preparamos la merienda, hicimos unos sandwiches de tomate y mayonesa, mi especialidad desde que de pequeña experimentaba con mis amigas cuando mis padres estaban trabajando. Le recordaba una y otra vez a Iria y a sus amigas que debían Mi hermana mayor protestaba por el jaleo que estábamos montando pero al final se acabó dando por vencida.

Eran las cuatro y media de la tarde, aun quedaban treinta minutos para que acabaran las votaciones, así que nos subimos a mi cuarto para intentar relajarnos. Le mostré a Jessica todas las cosas que tenía de La Saga, todos mis posters de Taylor Lautner, el cofre donde guardaba las réplicas de las joyas que aparecían en la saga, el colgante de Ashley, la pulsera de Lizzie, el brazalete de con el escudo de la familia de Jack... Ella alucinaba con todas aquellas cosas.

-Solo te falta un muñeco hinchable tamaño natural de Taylor Lautner.-comentó entre risas, y ambas nos carcajeamos.

-Yo tengo a mi propio Taylor.-reíamos sin parar, pero era una risa nerviosa-Pero aun así mira.

Aparté un biombo que separaba la habitación en dos y le mostré lo que allí había. Era una figura de cartón que se sostenía de pie, tamaño natural de Lex, y ella reía cada vez mas. Intentamos por un momento dejar de pensar en el concurso hablando de cosas del instituto, pero cada vez que miraba el reloj me parecía que las manillas iban mas lentas. A las cinco en punto de la tarde actualizamos la página del concurso cogiéndonos de las manos, para recibir la noticia. Nos encontramos con un cartel que decía:



LAS VOTACIONES HAN CONCLUÍDO, EN BREVE LA ORGANIZACIÓN SE PONDRÁ EN CONTACTO CON LOS FINALISTAS PARA COMUNICARLES EL VEREDICTO, EN POSITIVO O EN NEGATIVO, A TRAVÉS DEL NUMERO INDICADO EN LA FICHA DE INSCRIPCIÓN AL CONCURSO.



El corazón se me iba a salir del pecho, ya no había vuelta atrás, la decisión estaba tomada y solo nos quedaba esperar. En ese momento entró mi hermana sin llamar a la puerta, lo que me hizo brincar de mi asiento y que los sentimientos afloraran y una lagrima se me saltara.

Y entonces el teléfono de Jessica sonó.

-Es un número desconocido.-me dijo mi amiga sosteniendo el móvil con la mano temblorosa.

-¿A que esperas? Cógelo.-dijo mi hermana, porque yo en ese momento era incapaz de pronunciar palabra alguna.

-¿Si dígame?-contesto con voz temblorosa, hizo una pausa y prosiguió-Si, soy yo.

Solo alcancé a escuchar un par de “ajam”, “Si claro”, “por supuesto” y poco mas. La expresión de Jessica era totalmente inescrutable, se la veía un tanto preocupada o quizás desilusionada. Mil cosas se me pasaron por la cabeza, quería que colgara el teléfono y me dijera lo que había pasado. Me daba igual que el veredicto fuera positivo o negativo, siempre había tenido un buen perder, lo único que quería era quitarme este sin vivir que tenía por la incertidumbre. La miraba atentamente intentando averiguar algo.

-Bueno, pues muchas gracias por todo.-dijo esto y colgó el teléfono.

Bajó el rostro, como si evitara mirarme a los ojos, como cuando tienes que dar una mala noticia. Miles de pensamientos vinieron en ese momento a mi mente, entre otros pensaba otra forma de poder conocer a mis ídolos, no me daría por vencida, habíamos perdido una batalla, pero la guerra no estaba perdida ni mucho menos.

-Lo siento mucho amiga.-dijo sin mirarme a los ojos y un par de lágrimas cayeron por mis mejillas.

-No pasa nada Jess, otra vez será.

-No me entiendes Mandy, quise decir que lo sentía mucho porque este sábado no vas a poder ver a tu novio, PORQUE NOS VAMOS A SEATTLE A VER Y A CONOCER A LOS ACTORES DE CREPUSCULO!!!-dijo gritando y dando saltos.

Nos abrazábamos y gritábamos al compás, lo habíamos conseguido, en menos de tres días estaríamos junto a los actores que mas pasiones levantaban en el momento, finalmente iba a ir el casting completo. No me lo terminaba de creer, mi sueño estaba cada vez un poquito mas cerca de ser cumplido. Me acordé de mis amigas del blog y enseguida pensé en que tenía que darles la buena noticia, y cuando Jess y yo pudimos calmarnos medianamente lo hice. Ellas se pusieron muy contentas, me mandaron que le diera saludos a todos y cada uno de ellos. Cit me mandó recuerdos para Jason (Jackson Rathbone) y Ashley (Michelle Greene), Annie me los mandó para Eric (Kellan Lutz), Karen para Jack (Robert Pattinson) al igual que Elis y Mapita, y Patty me los mando para Charles (Peter Facinelli), su papacito como ella lo llamaba.

Jessica y yo decidimos ir a celebrarlo tomándonos un helado gigante en el Kalua, la heladería del pueblo, así que llamamos a nuestros respectivos novios y quedamos con ellos en la heladería.



miércoles, 17 de marzo de 2010

30.- La Espera




Siento mucho haberme retrasado en la vuelta a mi historia, pero es que he andado un poco estresada en estos días. Espero que la espera merezca la pena. Un besazo a tod@s. Os quiero




Cuando me levanté, me duché, desayuné y me fui al instituto deseando ver a Mike, ya que el día anterior no había disfrutado de él. Habíamos acordado vernos pronto en las mesas de detrás de la cafetería para poder charlar tranquilamente. Le estuve comentando el porque de mi preocupación el día anterior, sumado a lo que ya le había contado en el mensaje de la noche anterior y le conté lo que me había contado el jefe Swan.

El resto de la mañana transcurrió de forma tranquila, las clases fueron igual de aburridas que siempre, entregué todos los deberes que me habían mandado hacer el día anterior y me mandaron un montón más. Solo hubo algo en la mañana que seguía haciéndome sentir rara, y era que ninguno de los Cullen había asistido aquel día a clase tampoco, pero pensé que como hacía buen tiempo estos días que estaría de excursión con el doctor y su esposa.

A la salida Mike me esperaba apoyado en mi coche y estuvimos hablando otro rato, y me hizo una propuesta.

-¿Qué te parece si esta tarde nos despejamos un ratito y nos vamos a nuestro parque?-me dijo con su sonrisa habitual en los labios.

-Pues no se.-dude por un momento-Tengo muchos deberes que hacer, y debo estudiar para el examen del jueves.

-Debes despejarte un poco Jess, ademas desde que te dejé en casa después del baile no hemos tenido un momento para estar totalmente a solas.-me dio un abrazo mientras me decía esto-Te echo de menos mi vida.

-De acuerdo.-accedí, realmente tenía ganas de estar a solas con el-Pero nos vamos ya y volvemos a tiempo para que pueda hacer los deberes.

-Trato hecho.

Me siguió en el coche hasta mi casa donde dejé la mochila y la cambié por el bolso. Dimos un largo paseo, hablamos largo y tendido de todo un poco, recordamos nuestra noche del baile, y me dijo que teníamos que repetirlo. Hacía muy buena tarde y fuimos a por un helado que nos comimos de camino al coche. Cuando llegamos a mi casa paró el coche y me cogió la mano.

-¿De verdad tienes que irte?-me dijo mirándome a los ojos.

-Es que tengo que hacer deberes.-le dije apenada.

-Yo también, y la verdad es que me vendría muy bien la ayuda de alguien inteligente como tu.

-Mike...-dije pensando su propuesta-Bueno, esta bien, pero en el momento que empieces a distraerme te marchas a tu casa. ¿Entendido?

-Esta bien. Prometo portarme bien.

Entramos en casa y avisé a mi madre de que Mike y yo estaríamos en la cocina haciendo deberes. Hice mi tarea y ayude a Mike a hacer la suya, que realmente le hacía falta mi ayuda, sobre todo en trigonometría, que andaba un tanto despistado. Fue sorprendente pero conseguimos terminar los deberes sin casi ninguna interrupción, solo un par de besos que Mike me robaba mientras estaba despistada buscando algo en un libro.

Subí a por mi ordenador mientras Mike se sentaba en el salón, mis padres habían salido a comprar. Estuvimos buscando en Internet información para un trabajo que teníamos que entregar la semana siguiente. Aproveché para mirar que tal iba el concurso, estaba publicado el ranking de los tres finalistas del concurso, y estábamos empatadas con otra en primer lugar.

-Mañana a estas horas ya sabremos si ganamos o no!!-grité emocionada abrazando a Mike.

-Me alegro mucho por ti Jess.-dijo acariciándome el pelo y aprovechó esa caricia para acercarse a mi y besarme con delicadeza, pero con cierta pasión.

Cada vez nuestros besos se hacían mas apasionados, la relación iba viento en popa y yo cada día amaba mas a Mike. Nos quedamos un rato mas viendo la televisión en el salón hasta que llegaron mis padres, mi madre invitó a Mike a cenar.

-Me encantaría señora Stanley, pero debo regresar a casa, mis padres me esperan para cenar. Pero cualquier otro día estaría encantado de aceptar su invitación.-contestó él ante la invitación de mi madre.

Lo acompañé hasta el coche y nos dijimos adiós con pocas ganas de despedirnos. Me quedé en el porche esperando que su coche doblara la esquina. Recogí todos los libros y cosas que habíamos dejado por medio y las llevé a mi habitación. Mientras mi madre preparaba la cena yo subí a pegarme una ducha relajante, me coloqué el pijama y bajé a cenar. Durante la cena mi madre me estuvo haciendo el interrogatorio pertinente sobre como iba mi relación con Mike, tema que sobre el que mi padre evitaba escuchar.

Cuando terminamos de cenar ayude a mi madre a recoger la cocina y subí a mi habitación, me tumbé boca arriba en la cama, pensando en nada y en muchas cosas a la vez. La música siempre me ayudaba a relajarme, no estaba nerviosa por nada en concreto, pero necesitaba relax, así que me coloqué los auriculares de mi I-Pod y cerré los ojos para concentrarme.

Cuando me desperté por la mañana aun llevaba los auriculares puestos, no se si me dormí antes o después de que al reproductor se le acabara la batería, lo que si tenía claro es que me había despertado mas descansada que hacía mucho tiempo.

Era el gran día, a las cinco de la tarde se cerraban las votaciones para el concurso que cambiaría mi vida si llegaba a ganarlo. Cogí el portátil que me lo había dejado encendido la noche anterior, Mandy estaba conectada, supongo que tendría la misma impaciencia que yo. Miré la página de las votaciones y lo que vi me entristeció sumamente, íbamos cinco votos abajo. Mientras le daba vueltas a lo que acababa de ver me saltó una ventana de conversación.

Mandy dice: Buenos días Jess, ¿estas despierta ya?

Jess dice: Si Mandy, aquí ando, pero algo decaída.

Mandy dice: Si, ¿ya viste las votaciones?

Jess dice: Si, no me lo puedo creer, con todo lo que nos lo hemos trabajado, y a última hora todo se va a ir al traste.

Mandy dice: No te adelantes amiga, aun quedan diez horas para que acaben las votaciones, tenemos una última oportunidad.

Jess dice: No se no se.

Mandy dice: Tu verás que si. Bueno, te dejo que me tengo que duchar y arreglarme para ir a clase. Nos vemos en trigonometría.

Jess dice: Bueno, allí nos veremos.

Me encantaba el optimismo de mi compañera, yo sabía que si a mi me emocionaba la posibilidad de ganar aquel concurso, a ella le emocionaba tres veces mas. Yo sabía que a ella le había cambiado de forma radical la existencia el haber descubierto la saga, era mucho mas feliz desde entonces. Era la mejor compañía para asistir a aquel encuentro en caso de que lográramos alzarnos con la victoria.

Apagué el ordenador y me arreglé sin dejar de pensar en ningún momento en la decisión que se terminaría por tomar nueve horas y media después.

La mañana en clases fue normal, en case de trigonometría quedé con Mandy que iríamos a su casa después de clase para recibir la noticia juntas. Un cosquilleo se posaba en la boca de mi estómago durante toda la mañana. Durante la hora del almuerzo hablé con Mike, le conté como andaban las votaciones y el me animó, dándome un enorme beso de amor.

Cuando terminaron las clases seguí a Mandy hasta su casa. Una vez allí, llamé a mi madre para avisarle que me quedaría en casa de mi amiga a hacer los deberes, o al menos eso le dije, porque dudaba mucho que con los nervios a flor de piel como los teníamos, atináramos a hacer algún ejercicio a derechas.

Preparamos algo de merienda para nosotras y para los hermanos de Mandy. La pequeña era la que mas nos apoyaba en nuestra candidatura, había hecho a toda su clase del instituto votarnos en el concurso. A las cuatro y media de la tarde Mandy y yo no podíamos mas, mirábamos constantemente los resultados de las votaciones, íbamos empatadas con la otra finalista. De pronto actualizamos la pagina y nos encontramos con un cartel que indicaba que en breve la organización se pondría en contacto con las concursantes finalistas para comunicarles el veredicto a través del numero de contacto que habíamos indicado en la inscripción al concurso, ese número era el mío.

Nos subimos a su habitación, era un homenaje a La Saga Crepúsculo, tenía un millón de posters colgados en las paredes de los protagonistas, pero del que mas abundaba era de Taylor Lautner, que hacía de Lex en las películas. Me enseñó todos y cada uno de los objetos que había comprado de los personajes, tenía desde el colgante que llevaba Ashley de la familia hasta un puzzle de mil piezas de Lex, pasando por la pulsera que le regala Lex a Lizzie para demostrarle su amor. En definitiva era todo un santuario a La Saga y sus personajes, no le faltaba ningún detalle.

Intentamos distraernos hablando de cosas del instituto pero surtió poco efecto, en seguida volvíamos a comentar cosas sobre nuestro hobbie en comun. Las agujas del reloj parecían no moverse ni un ápice, aquellos treinta minutos fueron los mas eternos de mi existencia. Los nervios me hacían comerme las uñas y a Mandy se la veía extremadamente nerviosa, cosa que se notó cuando su hermana entró a la habitación y ella saltó de la cama como quien hubiera oído a un fantasma, se le habían saltado hasta las lagrimas. Dieron las cinco en punto de la tarde, la decisión ya estaba tomada, ahora solo nos quedaba esperar la llamada de la organización para que nos dieran la noticia, ya fuera positiva o negativa.

Entonces mi teléfono comenzó a sonar.



sábado, 13 de marzo de 2010

APORTACIONES: By MAPITA



Aquí os dejo la aportación de Mapita, mas conocida por la chica que siempre me manda a dormir. Sabes que te adoro, ¿verdad? Se que has hecho un gran esfuerzo por preparar esto para mi, y te lo agradezco de corazón. A mi la aportación me hizo soltar alguna lagrimilla, espero que con lo que vais a leer a continuación se pueda entender un poco mas como es posible una amistad a distancia.

OS QUIEROOOO

UN BESAZOOOO

MANDY



Inicialmente mi aportación al blog de Mandy sería un oneshoot con unos personajes principales maravillosos (ustedes) pero… hoy me nació hacer esto y pues se los doy de corazón… hay millones de cosas que me falto agregarle (ustedes saben cómo soy de acelerada y olvidadiza) pero si hay algo que jamás tienen que olvidar es mi amor por ustedes. Las amo chicas… son lo mejor.


Hace poco tiempo conocí a unas bellas personitas. Ladronas. Me robaron el corazón al momento que me dejaron llegar en sus vidas. Cuando sentía que mi mundo no tenía ni pies ni cabeza, e intentaba por cualquier medio hallarle algo que me llenara… las encontré ustedes.


Ustedes que pueden y siempre logran robarme una sonrisa de un modo u otro. Que me llenan de emoción en el momento que me hablan, que me dicen desde un simple “hola” hasta un sincero “te quiero”. No saben todas las emociones que causan en mí, la emoción y la felicidad de saber que alguien me comprende y me quiere mucho, que aunque no esté cercas de mí, ahí un momento en el día en que puedo robarme alguno de sus pensamientos. O eso es lo que pasa en mí, no hay un día en el que no piense en ustedes, en que no me pregunte ¿Como estarán? O ¿Qué habrá sido de ellas?


Mi corazón se ensancha en pensar en tus ustedes. Cuando leo algo de lo que escriben me lleno de orgullo de decir: ellas son mis amigas, mis chicas. Son maravillosas en tantos aspectos, cada una de una manera diferente, pero juntas, forman una unión tan extraordinaria, que es difícil de explicar.


Sé que constantemente estoy enfadando aunque ustedes lo nieguen. Gracias por quererme así como soy, con todas mis virtudes y defectos, por estar ahí cuando las necesito, por escucharme, por hacerme sentir su apoyo aun con la distancia.


Cada vez que les digo que las quiero… lo hago muchísimas veces. Porque es como una necesidad que hay en mí. Es… como el respirar, algo que inconscientemente hacemos y que es tan elemental para nuestra vida… así son ustedes para mí.


Ustedes son algo más que amigas… son mis hermanas. Esas hermanas las cuales nunca tuve, y que aun así, están ahí, a la distancia pero están ahí. Las amo muchísimo, como ustedes no se forman una idea en sus maravillosas cabecitas. Gracias por permitirme estar ahí, y gracias a ustedes por estar ahí… las amo.


Citlalli: a la primera que conocí y enfade hasta el cansancio (aunque lo niegues) como bien dijo Astrick, eres toda una diosa literaria. Eres mi ejemplo a seguir Cit. Mi idola. Eres tan buena y tan magnifica en tantos aspectos, a pesar de todo lo que has vivido me enseñas que hay que ser fuertes y positivas, que habrá un mañana. Una mujer llena de dones. Te admiro y adoro muchísimo Cit. Gracias por estar siempre ahí, por escucharme cuando lo necesito, por ayudarme en tantos aspectos… no me cabe duda de que tú eres un angelito del cielo, y uno de los más valiosos que existen.


Astrick: Pequeña hermanita desaparecida. Te adoro muchísimo, eres la ternura andante, me emocionas con cada cosa que me cuentas, con tus palabras. Tu libro será un exitazo no tengo duda. Siempre me haces reír, eres espectacular. Siempre te desapareces, pero vuelves. Eres sensacional y te extraño. Me encanta como escribes, aunque hace mucho que no subes nada… te tengo checadita a la distancia, jajá así que cuídate.


Karen: Ka de mi corazón. Eres una mujer asombrosa, fuerte y maravillosa. Me encanta cada detalle de ti. Tus historias… como escribes. El pequeño Anthony me tiene esperando aun. Tus escritos son tan hermosos… me hacen llorar pero de lo hermosos que son, lindos y… sin palabras. Siempre alegrándome y siguiéndome la corriente. Te adoro Ka, sabes que siempre me tendrás ahí, gracias por todo.


Mandy: Cosita, siempre tan linda y tierna. Te quiero muchísimo. Gracias por la paciencia y por todo. Tú sabes a qué me refiero. Jajá la maxi mí de Pandy. Las quiero mucho con todo y sus locuras. Mandy de Black. Algún día se te hara. Gracias a tu historia aprendí a querer a Mike y a Jessica, a un punto que no creí posible. Gracias por todo Mandy, siempre me haces sentir especial. Eres una pequeña en cuerpo de grande^^.


Patty: o Pandy para mí. Eres una lemmonera. Jajá tanto lemmon te afecta. Pero así te adoro, siempre logras hacerme reír. Somos tan parecidas y diferentes a la vez. La pequeña mini mi de Mandy. Igual de limoneras las dos, e igual de necias a la hora de irse a dormir. Jajá, Eliz y yo cada vez tenemos que esforzarnos más. Te adoro muchísimo aunque no nos podamos ver tan seguido últimamente. Aun así seguimos siendo las ángeles de Cit:)


Eliz: A la última que he conocido pero no menos importante. Me asombre tantas cosas en común que tengamos. Algún día conoceré la nieve y te contare como me fue. Eres súper tierna y linda, pura y sensacional. Te quiero mucho Eliz. Gracias por todo, los ánimos y todo. Eres una persona extraordinaria.


Annie: Me encanta todo lo que me cuentas, me contagias la emoción (si no es que yo me emociono más). Somos las chicas 16. Te quiero muchísimo. Eres genial, y te pasan cosas fantásticas. Tenemos mucho de que platicar aun. No me gustaría encontrarme con tu lado oscuro. Jajá y sigo sintiéndome mal por la broma. Te adoro Annie. Eres divertida, linda y sensacional.


Silvi: Con su pequeña bestiole que extraño tanto. Eres la bebe del grupo. Te Adoro mucho pequeña hermanita. Y también te extraño. Tú y Astrick juegan competencia haber quien se extravía durante más tiempo (van en empate jajá) pero aun así te quiero muchísimo y extraño.


Todas son de las mejores cosas que pudieron haber llegado a mi vida. Las amo a todas!! Gracias por existir… son la mejor manada o aquelarre de angelitos que hay.

Me enorgullece poder presumir que todas escriben genial y maravilloso. Cada una a su manera, pero al fin de cuentas genial.


Las amo (aunque esa simple palabra represente muchísimo, no es nada a comparación de lo que siento por ustedes) gracias por todo. Hay tantas cosas que me gustaría decirles pero no tengo las palabras para describir tanta perfección. Son la mejor mezcla que existe. Perdónenme cuando les fallo… (Se merecen mucho más, pero… me entrego así como soy… espero ser suficiente… las amo)


Mapita:)




ESPECIAL 1000 VISITAS 5ª PARTE: UN FINAL FELIZ




Bueno, se hizo esperar pero aquí está la última parte de mi especial, pero dicen que lo bueno se hace esperar. JAJAJA. Espero de corazón que os halla gustado, porque yo lo hize con todo el cariño para ustedes.
Os informo de que ahora reanudaré mi historia, que la tengo un tanto abandonada. Pronto volvereis a tener noticias de Jessica Stanley.
Quizás el ultimo capitulo os parezca corto, pero es que enrealidad no podía contar mucho mas, porque si alguna vez me decido ha escribir los otros tres libros, estaría repitiendome.
Me apena dejar de escribir este especial, porque como su nombre indica ha sido importante para mi, nunca creí cuando comencé este blog, que llegaría a las 1000 visitas, pero poco a poco y gracias a vuestro apoyo incondicional lo he conseguido.
Asi que por eso espero que disfruteis con este último capitulo, como yo he disfrutado escribiendo la historia completa.

UN BESAZOOOO

OS QUIEROOO

MANDY



Harry fue todo el camino serio, apenas si hablar, mientras Emily le contaba una y mil cosas sobre como estaba la familia, y sobre todo lo que había hecho desde su última visita. Yo la miraba anonadado a través del espejo retrovisor y Harry se limitaba a de vez en cuando comentar alguna que otra cosa.

-Seth tiene que estar enorme, y Leah, cuantas ganas tengo de verla.

Algo dentro de mí se volvió a romper y un par de lagrimas comenzaron a salir de mis ojos, giré mi rostro para que ninguno de los dos las pudieran ver. No sabía lo que me ocurría, ¿acaso aun amaba a Leah? No podía ser eso, yo ya sabía en es momento de quien era mi corazón, y pertenecía a Emily. Harry tenía razón, mis sentimientos hacia su hija fueron fuertes, pero había una fuerza sobrenatural que me empujaba a dejar todo eso atrás y amar y pertenecer a otra persona, pero eso no significaba que aun pudiera echar la vista atrás y recordar ciertos momentos.

Cuando llegamos a La Push decidimos que sería mejor que antes de ir a casa debería mantener una conversación con Emily sobre todo lo que había pasado. La llevé de paseo a First Beach y se lo confesé todo, mi licantropía, la existencia de los vampiros y lo mas importante, el vínculo que nos unía. Ella lloró como una desconsolada, no quería dañar a su prima, pero entendió que no podía hacer nada para evitarlo, ella sentía exactamente lo mismo que yo. Hundió su cabeza en mi pecho, mientras yo la besaba en la coronilla para consolarla, se ahogaba entre sollozos y esto provocó que yo también comenzará a llorar a su vez, pero pronto conseguí calmarme y la agarré por la barbilla para alzar su rostro.

-Emily Young, se que hace menos de dos horas que nos conocemos, pero si de algo estoy seguro es que te amo. Quizás no tenga sentido para otros, pero para mi si lo tiene. Mi mundo girá al rededor de ti, eres el centro de mi universo, yo ya no vivo por mi, lo hago por ti, y el día que me faltes dejaré de existir. No quiero que nunca mas te separes de mi, quiero que permanezcas siempre a mi lado. Prometo amarte y protegerte de por vida, y que nunca te fallaré.-ella me observaba aun con lagrimas en los ojos. Pero yo sabía que esa vez si podría cumplir aquella promesa de amor eterno.

-Pero Leah...-tapé sus labios con un dedo.

-No te preocupes por ella, tarde o temprano lo entenderá. Se que todo esto va a ser duro para todos, pero lucharé. Lucharé porque todo salga bien. Lucharé porque nunca dejes de amarme. Lucharé para que todo en nuestra vida sea absolutamente perfecto, quiero que seas la madre de mis hijos. Emily Young, ¿quieres ser mi esposa?

-Sam, no se ni como ni porque, solamente se que por mucho que me pese el hacerle daño a mi propia prima, yo también te amo con todas mis fuerzas. Estoy enfadada conmigo misma por hacerlo, pero hay algo dentro de mi que no puede hacer nada por detener lo que siento por ti. Te adoro con toda mi alma, te necesito mas que al aire que respiro y siempre te perteneceré. Si, Sam Uley, si quiero ser tu esposa.

Acaricié suavemente sus mejillas, acercando su rostro al mio, la miré fijamente a los ojos, aquellos ojos que había hecho que la amara con toda mi alma, y la besé. En cuanto cerré los ojos, para concentrarme en sus labios, volvieron a repetirse en mi mente todos aquellos momentos que había pasado con Leah. Me odié a mi mismo con todas mis fuerzas, había vuelto a romper una promesa, la que le hice a Leah.

Creo que ese fue el momento exacto en el que comencé a odiar con todas mis fuerzas a los malditos Cullen, si no hubieran vuelto, si se hubieran quedado donde estaban, o simplemente se hubieran hundido en el infierno, yo no sería lo que soy, nunca hubiera herido a Leah, y mi vida sería normal.

Lo mas duro fue dejar a Leah. Ella no entendía porque la estaba dejando si días antes le había profesado amor eterno. Me lloró, y yo lloré con ella. Me suplicó, y no pude responder ante su suplica. Me repetía una y otra vez que me amaba, que no se resignaba a dejarme marchar porque si. Yo tuve que decirle que ya no la amaba, que tenía que hacerse a la idea que nunca mas estaríamos juntos, que todo había sido un error, y eso me volvió a partir el alma, herida que solo podía curar una persona. Nada desde aquel día en que conocí a mi alma gemela fue igual. Al principio decidimos que no se lo diríamos hasta un poco mas adelante. Recuerdo el día que Emily y yo hicimos publica nuestra relación, Leah nos miraba con los ojos llenos de ira, sufrió, la encontraba llorando por los rincones, cada vez que la veía de esa forma me odiaba mas aun.

Un buen día nos encontrábamos Emily y yo en el porche de nuestra casa, estábamos hablando sobre nuestra futura boda, aun quedaba tiempo para ello, porque ni siquiera habíamos puesto fecha aun. Ella comentó que le pediría a Leah que fuera su dama de honor, eso fue algo que no me hizo nada de gracia. Leah aun andaba sufriendo por todos lados y ella se planteaba no solo en invitarla a nuestra boda, si no que le pediría que adoptara ese papel tan importante. Volvía sentirme furioso conmigo mismo, discutíamos sobre su propuesta, me enfadé, mi cuerpo temblaba en exceso, intenté controlarlo, pero ella insistía mas y mas, y yo poco a poco fui perdiendo el control sobre mi mismo.

Yo estaba de espaldas a ella, no quería que me viera en aquel estado, ella notó algo extraño en mi y quiso acercarse a mi, me agarró el hombro para girarme y en ese mismo momento exploté. Entré en fase allí mismo, estaba fuera de control, y lo hice demasiado cerca de ella. Mis horribles garras se marcaron en el lado derecho de su cuerpo, su cara quedó desfigurada en un momento, su brazo estaba totalmente señalado con aquellas espantosas marcas. Es algo que no me perdonaría en la vida, la había prometido protegerla de todo el mal que le pudiera acechar, y fui yo mismo la que la herí rompiendo esa promesa.

Tardé un buen rato en controlarme, ella estaba allí delante de mi, sangrando por mi culpa, yacía en el suelo semi inconsciente, y yo allí frente a ella, en forma lupina sin tener forma de ayudarla. Terminé por controlarme y volver a mi fase humana. La cogí en brazos y la llevé corriendo al hospital. Por el camino le pedía perdón por lo sucedido, lloraba mientras ella volvía en si de vez en cuando y me miraba con la misma mirada que el primer día que nos conocimos.

Yo no lo entendía, era un ser odioso, no llegaba a comprender como alguien podría querer a un monstruo como yo, no merecía su amor, aunque yo la amaba, hubiera entendido perfectamente que nunca mas se hubiera acercado a mi. Pero ella reaccionó de forma totalmente diferente, me volvió a jurar amor eterno, me dijo que jamás pensó en que yo quisiera hacerle daño, simplemente pensaba que debía haber pensado mejor la forma de hacerme aquella petición, petición a la cual accedí, y por extraño que pudiera parecer Leah aceptó también.

Poco a poco la manada fue creciendo. El siguiente en unirse a nosotros fue Embry, que asumió su responsabilidad fácilmente. Después le siguió Jacob Black, fue después de mi al que mas le costó adaptarse a la situación entre otras cosas porque no podía contarle a su mejor amiga lo que le estaba ocurriendo, pero ella lo acabó descubriendo. Cuando Jacob se transformó le ofrecí cederle el puesto de macho alfa, ya que por derecho era a él a quien pertenecía, aunque él lo rechazó, siempre decía que lucharía todo lo posible por dejar de ser lo que era, que algún día lograría dejar de transformarse, cosa bastante difícil. Poco después se nos unió Quil Ateara, la reacción de aquel chico fue increíble, parecía como si lo llevara tiempo esperando, era uno de los pocos que en cierto modo siempre había creído en las leyendas de los Quileutes.

Cuando creíamos que ya no se nos uniría nadie mas, algo sorprendente ocurrió. Algo que marcó mi vida y la de los demás miembros para siempre, la siguiente transformación nos sorprendió a todos, y mucho mas a los ancianos que nunca se habían encontrado con un caso como aquel, la siguiente transformación fue la de Leah, ella era la primera mujer de la historia de los Quileutes en tener el gen de la licantropía. Por culpa de aquello yo me odiaba un poco mas si se podía, si en algún momento pude olvidar el dolor que le hice pasar, ella se encargó de recordarmelo cada día. Los demás miembros de la manada también sufrían con todo esto, incluso Leah consiguió un día hacer que Paul Embry un día se negara a hablar conmigo. Aquel día estuvo pensando sobre nuestra noche en First Beach, todos lo escucharon, pero el único que lo llegó a entender fue Jared, que comprendía lo que realmente significaba la imprimación.

Casi al mismo tiempo que Leah, le siguió la transformación de su hermano. Esa transformación al igual que la posterior de Collin y Brady, sorprendió a los ancianos, eran demasiado jóvenes para la conversión, pero la creación de un ejercito de neófitos hizo que fuera necesario la ampliación de la manada. Ese mismo ejercito de neófitos fue lo que provocó que el tratado entre los Quileutes y los Cullen se modificara, por primera vez en la historia, unos enemigos naturales como lo eran los Vampiros y los Licantropos se unieron para la lucha.

En contra de mi voluntad, la alianza entre nuestras especies fue cada vez mas fuerte. El futuro nacimiento de lo que en aquel entonces creímos que sería el peor y mas peligroso monstruo que pudiera existir hizo que nuestra manada se dividiera. Jacob se separó de nosotros para proteger a Bella Swan de aquella bestia que crecía en su interior, y a él se unieron Leah y Seth, el cual parecía tener un vinculo especial con aquellos chupasangres.

El nacimiento de aquella criatura provocó lo que nunca antes se pudo imaginar, la imprimación de un lobo con una semi-vampira. Odié el momento en que Jacob imprimó a aquella criatura, no tenía sentido, nuestras especies habían nacido para odiarse y ser enemigos, y en el transcurso de toda esta historia, todo fue cambiando.

En definitiva ninguno de nosotros debería existir, pero lo hacíamos. Eramos criaturas de las que cualquier humano debería mantenerse lejos. Si yo hubiera podido elegir, tengo por seguro que no elegiría este camino. Si hubiera podido elegir, nunca hubiera hecho daño a personas a las que quería. Pero a veces también pienso que si hubiera podido elegir, nunca hubiera conocido a la que hoy en día es mi esposa y madre de mis dos hijos Harry y Patty, y eso me entristece mas aun, así que prefiero odiarme a mi mismo por todo lo que hice sufrir y tenerlos a mi lado, que haber ahorrado ese sufrimiento y pensar que nunca los tendría.